¡Hazte Freelance!

La idea de trabajar por libre o también conocido como Freelance, es  un aspecto bastante demandado  hoy en día por las empresas.

Si, puede significar una alternativa para que tengas una nueva perspectiva laboral, pero  hay que estudiar bien el tema.

Por un lado para la empresa que requiere de tus servicios como Freelance, es genial porque ahorra en contratación y todo lo que ello implica, pero tu parte, la de pagar el impuesto de autónomo es la que tienes que evaluar.

Dependiendo del servicio que tu ofrezcas, de la remuneración percibida y del tiempo que mantengas al cliente puede que te convenga o no.

Este impuesto puede ser menor o mayor según una serie de características, distinguidas por la edad, sexo etc.

Por lo que, el primer paso es averiguar en la agencia tributaria, que categoría te corresponde y cual es la cantidad mensual a abonar y a que estás comprometido.

Supongamos que el impuesto de autónomo asciende a 250€, está claro que si trabajas por libre para una empresa que solicita tu servicio de forma puntual 20 horas por única vez, tal vez no te compense en absoluto toda la burocracia que debes pasar para darte de lata, luego de baja, pagar una exageración para que luego en tus manos queden 2,50€ (Por decir algo).

Por supuesto que las cosas serían diferentes si tuvieras más clientes, o sí de pronto el mismo te ofrece continuidad a largo plazo.

Es recomendable  que empieces de apoco, no te propongo que estés en la ilegalidad, pero si que muevas despacio tus fichas, puede ser una buena opción a tener en cuenta en este momento. Ofreces tu conocimiento, buscas un sector que los necesite, cobras  un precio justo y razonable, cada vez será más conocido en el medio y sin darte cuenta te harás de tu propia clientela.

Da el salto cuando  consideres que en el supuesto caso de fallarte uno de tus clientes, con los que te queden podrás hacer frente a tus gastos mientras buscas más.

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